Visitar la Galería Víctor Manuel II
En el centro de Milán, la elegancia se fusiona con el arte para dictar el ritmo de la ciudad. Pasear por aquí es como recorrer un museo al aire libre, y transitar entre el Teatro della Scala y el Duomo, la monumental catedral gótica, es el mejor ejemplo de ello. La Galería Víctor Manuel II conecta estos dos lugares emblemáticos y es mucho más que una simple zona comercial. Con sus tiendas de lujo y restaurantes de renombre, su arquitectura neoclásica con toques barrocos la convierte en un pasaje cubierto de gran prestigio. Inaugurada en 1867 por el rey que le da nombre, fue terminada en 1878 y cautiva a todo el que la visita gracias a su impresionante cúpula acristalada.
Una notable cúpula de hierro y cristal
Un arco de triunfo marca sus entradas y, en su interior, todo es fascinación. Dos pasillos se cruzan, uno de ellos de 196 metros, mientras las fachadas de los edificios con ventanas doradas enmarcan un suelo de mosaicos. En ellos aparecen los escudos de la familia real y, a su alrededor, los de las cuatro antiguas capitales de Italia. En el de Turín, el toro tiene su propia leyenda: girar tres veces sobre él era una burla hacia la ciudad, aunque el tiempo lo ha convertido en un rito que supuestamente trae buena suerte. La Galería Víctor Manuel II es una obra de arte, apodada il salotto di Milano, el salón de Milán, y resulta impresionante de suelo a techo. Este último es magistral: un domo de 47 m de cristal y metal en forma de octógono que se alza sobre el cruce de los pasillos. Construido con 350 toneladas de hierro y fundición trabajados como si fueran un lienzo, es un elemento único. Se ofrece un recorrido por este tejado cuya audaz estructura, obra de Giuseppe Mengoni, ha convertido a la galería en un mito. Las tiendas de lujo que han abierto en su interior deben respetar los tonos negros y dorados para mantener una armonía perfecta.
Horarios
*Información sujeta a cambios
La arquitectura mágica de este lugar, que recuerda un poco al Grand Palais, me dejó realmente deslumbrada con sus pasajes y su cúpula de cristal. Con sus tiendas de lujo (Chanel, Dior, Prada...), el lugar representa muy bien la moda milanesa. Más allá de mirar los escaparates, la galería ofrece muy buenos restaurantes y cafeterías con vistas estupendas a la plaza del Duomo.
No se pierdan el famoso mosaico del toro y el interesante museo Leonardo3. Para disfrutar mejor del sitio, les recomiendo ir temprano por la mañana, antes de que abran las tiendas.