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Qué ver en Ginebra en 1 o 2 días: 5 visitas imprescindibles

Traducido del francés — Ver el original en francés

Ciudad fronteriza con Francia y equipada con un aeropuerto internacional, Ginebra es el destino ideal para una escapada de fin de semana. También es muy fácil llegar en tren, en dos horas desde Lyon y tres desde París, y la segunda ciudad más poblada de Suiza alberga numerosos rincones atípicos por descubrir. Aunque tiene fama de ser una ciudad de negocios con poco interés turístico, Ginebra tiene más de un as bajo la manga para animar su viaje. Ya sea por su romanticismo, su cultura, sus actividades de todo tipo o simplemente para relajarse, Ginebra tiene todos los ingredientes para un fin de semana inolvidable.

Aquí tiene un resumen de los cinco lugares imprescindibles que debe visitar si pasa uno o dos días en Ginebra. Comprobará que, aunque la ciudad tiene la merecida reputación de ser cara, no es necesario gastar mucho dinero para disfrutar de sus atractivos turísticos.

1- El lago Lemán y su Jet d’Eau

Ginebra y su Jet d'Eau

Símbolo de Ginebra y auténtica estrella de postales y selfies, el Jet d’Eau de Ginebra alcanza los 140 metros de altura. Visible desde toda la ciudad e incluso desde la vecina Francia, al principio no era más que una válvula de seguridad de una central hidroeléctrica. Hoy en día, convertido en un elemento decorativo y una institución de la bahía, es el punto de referencia obligado en los paseos a orillas del lago Lemán. ¡Es posible acercarse mucho, aunque con el riesgo de terminar empapado!

Los paseos a pie por las orillas del lago Lemán son un auténtico soplo de aire fresco en el corazón de la ciudad. El agua ofrece una tranquilidad absoluta para escapar un poco del ambiente urbano. La posibilidad de cruzar en barco añade un toque bucólico y romántico a su estancia en Ginebra.

2- El Jardín Inglés y el reloj floral

Reloj floral (crédito fotográfico: Julia Lukmanova)

Situado a orillas del lago Lemán y frente al Jet d’Eau, el Jardin Anglais es un remanso de paz conocido por todos los ginebrinos. Es famoso en todo el mundo por su reloj floral. Compuesto por más de 12 000 flores, preside el corazón del jardín inglés desde 1955.

Como auténtica obra de orfebrería, su composición floral cambia según las estaciones y las floraciones. Y como estamos en el país de la alta relojería, su misión no es solo decorativa, ya que el reloj floral puede presumir de dar la hora con una precisión puramente helvética gracias a la información transmitida por satélite. Otro dato importante: ¡el reloj floral posee la aguja de los segundos más grande del mundo, ya que mide 2,5 metros! En resumen, un monumento vegetal que no debe perderse durante su visita a Ginebra y que puede presumir de ser el monumento más fotografiado de la ciudad.

Más allá del reloj floral, el Jardín Inglés destaca por su fuente monumental de las Cuatro Estaciones, así como por una colección de árboles centenarios. Entre ellos, un ginkgo plantado en 1863 y un haya púrpura plantada en 1895 con motivo de la exposición nacional.

La fuente de las Cuatro Estaciones, alegórica y monumental, fue creada en 1863. Es una fuente de bronce compuesta por cuencos superpuestos sostenidos por cuatro figuras mitológicas. Se eleva a 6,5 metros de altura y su diámetro es de 11,40 metros. La fuente está alineada en un eje paralelo al lago Lemán y al hotel Métropole. El origen de su nombre sigue siendo desconocido, lo que refuerza el lado mítico y místico de este imponente monumento del parque.

Fuente de las Cuatro Estaciones

El Jardín Inglés, el espacio verde más grande de la ciudad, modificado y ampliado regularmente desde su creación, destaca por su atmósfera poética y provoca un encanto sencillo.

3 - El paseo de la Treille

Paseo de la Treille (crédito fotográfico: Romano1246)

¡Ginebra, ciudad de récords! No contenta con tener el récord mundial de la aguja de los segundos más grande, la ciudad al final del lago también posee el récord del banco de madera más largo del mundo. Con una longitud de 120 metros, recorre el paseo de la Treille.

Este es un lugar imprescindible para los enamorados que aprecian la calma y la belleza del entorno. Comienza en el centro de la Place de Neuve y se extiende hasta el corazón del casco antiguo, dominando parte de la ciudad y ofreciendo unas vistas magníficas del Parque de los Bastiones y de muchos otros monumentos de Ginebra.

Salpicado de viejos castaños, el paseo de la Treille es ideal para caminar de la mano y dar rienda suelta a sus impulsos románticos. ¡No se lo pierda si su visita a Ginebra es el escenario de una escapada sentimental en pareja!

4- El Parque de los Bastiones

Ajedrez del parque de los Bastiones (crédito fotográfico: Deniev Dagun)

Cerca de la Place de Neuve se encuentra un lugar altamente simbólico y muy apreciado en Ginebra: el Parc des Bastions. Un oasis de naturaleza en pleno centro de la ciudad, que ofrece a ginebrinos y turistas un entorno verde y relajante. Verdadero punto de encuentro y crisol de culturas, sorprende por sus seis tableros de ajedrez gigantes al estilo Harry Potter, donde los viandantes se enzarzan en partidas apasionantes. También hay otros juegos disponibles, como el go o las damas.

Ideal para pasear a pie o en bicicleta, el Parc des Bastions, que antaño albergó el primer jardín botánico de la ciudad, es un lugar perfecto para recargar pilas y divertirse.

Abierto las 24 horas, también permite visitar el Muro de los Reformadores. Construido en 1909 con motivo del 400.º aniversario del nacimiento de Juan Calvino, este monumento de un centenar de metros de largo rinde homenaje a las grandes figuras de la Reforma protestante.

El Parc des Bastions alberga además el Palais Eynard, sede de las autoridades ejecutivas de la ciudad de Ginebra, así como la universidad y la biblioteca de Ginebra.

5 - El Palacio de las Naciones

Palacio de las Naciones

Apodada la Capital de la Paz, Ginebra alberga en su territorio el Palacio de las Naciones, el segundo centro más grande de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) después del de Nueva York, en EE. UU.

Aunque destaca por su arquitectura Art Déco y la elegancia de su jardín, el Palacio de las Naciones es una visita obligada para todos los amantes de la historia y la política. Abierto al público todos los días de la semana de 10:00 a 12:00 y de 14:00 a 16:00, este emblema de la paz mundial ofrece múltiples riquezas por descubrir a través de sus diversas salas. Incluso se ofrecen visitas guiadas en varios idiomas para no perderse ningún detalle de la historia y la actualidad del lugar.

Cabe destacar también que Ginebra es sede de numerosas organizaciones internacionales. Así, desde hace más de un siglo, tras la creación del Comité Internacional de la Cruz Roja en 1863, muchas organizaciones han establecido su domicilio en la ciudad suiza. Es el caso, por ejemplo, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y muchas otras. Siendo también ciudad sede de ONG, embajadas y consulados, Ginebra debe parte de su identidad y su proyección mundial a la presencia de estas instituciones.

De hecho, algunas de estas sedes están abiertas al público para visitas guiadas.

6 - Bonus: Ginebra, ciudad de arte e historia

Catedral de San Pedro detrás del Parc des Bastions (crédito de la foto: Bryce Edwards)

Pasear por Ginebra es descubrir una ciudad con un pasado rico. ¡Ciudad de Calvino, sí, pero no solo eso! Ginebra ofrece numerosos edificios que encierran verdaderos tesoros históricos. Por ejemplo, la Catedral de San Pedro, en el corazón del casco antiguo, ofrece una panorámica que quita el aliento. Una vista sublime de toda la ciudad y también del lago Lemán. Una excursión por el casco antiguo le permitirá descubrir numerosos edificios y monumentos que trazan la historia de la ciudad.

Ginebra cuenta también con numerosos museos. Entre ellos, el museo de Arte e Historia, que bien merece una parada para conocer todo sobre la historia local y regional. En total, Ginebra cuenta con cuarenta museos para todos los gustos y pasiones. No dude en informarse con antelación si planea pasar un fin de semana en Ginebra.

Para concluir

Reputada por ser la ciudad del chic y las finanzas, Ginebra resulta ser mucho más compleja para aquel que sabe buscar más allá de las apariencias. Un simple paseo por el casco antiguo nos muestra el encanto pintoresco de la ciudad de Calvino. Deambular por el corazón del mayor casco histórico de Suiza y disfrutar de los pequeños comercios y las numerosas atracciones ofrece a los visitantes otra imagen de este destino. Entre las orillas del lago Lemán y los espacios verdes, la ciudad rebosa de lugares relajantes y bucólicos. La cámara de fotos es, por cierto, una herramienta indispensable para visitar el casco antiguo y sus construcciones de antaño. Callejear con la réflex al hombro permite descubrir rincones ignorados por las guías, pero que son, sin embargo, símbolos de la Ginebra de ayer y de hoy.

Por último, si sus ahorros se lo permiten, Ginebra es también la ciudad de las boutiques de lujo y le tentará con la presencia de las marcas más grandes de la alta relojería y la alta costura.

Ciudad del presente y del pasado, urbe de múltiples nacionalidades donde las culturas se cruzan y se mezclan, Ginebra es dicotómica y, sin lugar a dudas, le cautivará. ¡La llegada del buen tiempo es la ocasión perfecta para ir a pasar uno o dos días en Ginebra!

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