Singapur, la ciudad-estado insular situada en el corazón del sudeste asiático, es famosa por su cautivadora mezcla de modernidad y tradición. En 2019, tuve la suerte de visitar esta dinámica metrópolis, donde los rascacielos futuristas conviven con coloridos barrios históricos. Desde su comida callejera hasta sus impresionantes jardines verticales, Singapur ofrece una experiencia inolvidable. Aquí tienes un resumen de los momentos más destacados de mi viaje.
Información práctica
Singapur es un país muy limpio, seguro y multicultural, que ofrece numerosas atracciones y actividades para todos los gustos. Tanto si te interesa la arquitectura, la naturaleza, la gastronomía o las compras, ¡encontrarás lo que buscas en Singapur!
Cómo llegar a Singapur desde Francia
Empecemos por el principio: ¿cómo ir a Singapur? Existen numerosos vuelos directos desde Francia, que duran unas 13 horas. Llegarás al aeropuerto de Changi, que es uno de los mejores del mundo. Es muy espacioso, luminoso y cómodo.
Para llegar al centro de la ciudad desde el aeropuerto, tienes varias opciones: taxi, autobús o metro. El taxi es la opción más rápida y cómoda, pero también la más cara. Te costará unos 20 euros por un trayecto de 20 minutos. El autobús es la opción más barata, pero también la más lenta. Te costará unos 2 euros por un trayecto de una hora. El metro es un buen equilibrio entre precio y tiempo. Te costará unos 3 euros por un trayecto de 30 minutos.
Cómo moverse por Singapur
El metro de Singapur es súper limpio, puntual y fácil de usar. Cubre toda la ciudad y te permite desplazarte de forma rápida y cómoda. Puedes comprar una tarjeta EZ-Link en el aeropuerto o en las estaciones de metro, que te permitirá pagar tus trayectos en metro y autobús. También puedes utilizar tu tarjeta bancaria sin contacto si es compatible.
Los singapurenses son extremadamente amables, acogedores y serviciales. Todos hablan inglés, además de mandarín, malayo o tamil, según su origen étnico. Por lo tanto, no tendrás problemas de comunicación en Singapur. No dudes en pedirles información o consejos, estarán encantados de ayudarte.
Estancia en el hotel Mercure On Stevens
En primer lugar, el hotel está situado en una zona tranquila y verde, lejos del bullicio del centro. Da la sensación de estar desconectado del mundo, en una burbuja de tranquilidad. El hotel es súper moderno, muy limpio y luminoso. Las habitaciones son espaciosas y están bien equipadas, con grandes ventanales que ofrecen unas vistas impresionantes de la ciudad. Da la sensación de estar en el vacío, suspendido entre el cielo y la tierra.
La piscina es gigantesca, rodeada de palmeras y tumbonas. El ambiente es húmedo y tropical, parece que estés en un paraíso exótico. El desayuno es un auténtico festín de manjares refinados, con especialidades locales e internacionales. Hay para todos los gustos y apetitos.
El único inconveniente es que el hotel está un poco lejos de las principales atracciones de Singapur. Hay que tomar el autobús o el metro para llegar a los barrios animados como Chinatown o Marina Bay. Y cuidado, porque en Singapur, ¡hay cuestas al caminar! Las calles suelen tener pendiente y hace mucho calor. Por eso, es necesario llevar un buen calzado y agua.
Pero a pesar de este pequeño inconveniente, guardo un excelente recuerdo de mi estancia en el Mercure on Stevens de Singapur. Es un hotel que recomiendo encarecidamente si buscas un lugar tranquilo y cómodo para descansar después de un día de visitas. Es un lugar que combina modernidad y naturaleza, que te hace sentir como en casa.
Barrios que visitar y actividades que hacer
Gardens by the Bay
Gardens by the Bay es un parque urbano que se creó para transformar Singapur en una "ciudad en un jardín". Se trata de un proyecto ambicioso y visionario que pretende mejorar la calidad de vida de los habitantes y visitantes ofreciéndoles un espacio verde y ecológico en medio de los rascacielos.
El parque se extiende a lo largo de más de 100 hectáreas y se divide en tres partes principales: el Bay South Garden, el Bay East Garden y el Bay Central Garden. Cada una de estas partes tiene su propio tema y encanto, pero todas tienen en común que albergan maravillas de la naturaleza y la tecnología.
El Bay South Garden es el más grande e impresionante de los tres. Es aquí donde podrás admirar los famosos Supertrees, esas estructuras metálicas gigantes que parecen árboles futuristas. Estos Supertrees miden entre 25 y 50 metros de altura y están recubiertos de plantas trepadoras. Están equipados con paneles solares, sistemas de recogida de agua y ventilación, y sirven para regular la temperatura y la humedad de los dos domos que se encuentran cerca.
Estos dos domos son el Cloud Forest y el Flower Dome, dos invernaderos gigantes que albergan ecosistemas diferentes. El Cloud Forest reproduce un clima tropical húmedo, con una cascada artificial de 35 metros de altura, la más alta del mundo. Podrás descubrir una flora exuberante, compuesta por helechos, orquídeas, bromelias y plantas carnívoras. Por su parte, el Flower Dome presenta un clima mediterráneo seco, con plantas originarias de Australia, Sudáfrica, Sudamérica y Europa. Podrás admirar baobabs, cactus, olivos y flores coloridas.
Gardens by the Bay es un lugar mágico que te hará viajar a través de continentes y épocas. Es un sitio imprescindible si visitas Singapur, ya sea para relajarte, culturizarte o simplemente maravillarte.

Chinatown
Chinatown se encuentra al sur del río Singapur y es muy fácil llegar en metro o autobús. Hay varias zonas para explorar, cada una con su propio encanto y ambiente. Aquí tienes algunas de las cosas que hice y vi durante mi visita:
- Comencé por el templo Buddha Tooth Relic, un magnífico edificio de estilo Tang que alberga una reliquia de Buda. El templo está abierto al público y se pueden admirar las estatuas, pinturas y ornamentos que decoran sus diferentes plantas. También hay un museo que recorre la historia del budismo y de la reliquia. El plato fuerte es la estupa de oro macizo que contiene el diente sagrado, situada en la cuarta planta. Es un lugar de culto y meditación donde se respira una atmósfera de paz y serenidad.
- Después, paseé por las animadas calles de Chinatown, donde abundan las tiendas, restaurantes y puestos de comida. Pude probar algunas especialidades locales, como el bak kut teh (sopa de costillas de cerdo a las hierbas), el char kway teow (fideos salteados con soja) o el durian (una fruta con un sabor y olor muy particulares). También hice algunas compras de recuerdos, joyas y objetos artesanales. Me impresionó la diversidad y calidad de los productos que ofrecen.
- Por último, visité el Chinatown Heritage Centre, un museo que recrea la vida de los primeros inmigrantes chinos en Singapur. Se pueden ver escenas de su vida cotidiana, sus oficios, tradiciones y desafíos. El museo es muy interactivo e inmersivo, lo que permite entender mucho mejor la historia y la cultura de esta comunidad.
El Merlion
El Merlion es una criatura mítica, mitad león y mitad pez, que simboliza el origen y la identidad de Singapur. Existen varias estatuas del Merlion en la ciudad, pero la más grande e impresionante se encuentra en la isla de Sentosa, un lugar dedicado al ocio y la diversión.
El Merlion de Sentosa mide 37 metros de altura y pesa 70 toneladas. Está situado en la cima de una colina que ofrece una vista panorámica del mar y de la ciudad. Se puede acceder al interior del Merlion por una escalera o ascensor y visitar dos galerías que presentan la historia y la cultura de Singapur a través de exposiciones interactivas y multimedia.
Lo mejor de la visita es, sin duda, el mirador situado en la boca del Merlion, desde donde se puede admirar el paisaje mientras te refrescas con el chorro de agua que lanza la estatua. Es una experiencia única y divertida que recomiendo a todos los viajeros que quieran descubrir una faceta original y lúdica de Singapur.

Jardín botánico
El jardín botánico de Singapur es uno de los más antiguos y famosos del mundo. Fue fundado en 1859 y se extiende a lo largo de 82 hectáreas. Alberga más de 10 000 especies de plantas, algunas de ellas raras o en peligro de extinción. También es conocido por su colección de orquídeas, la mayor del mundo, con más de 1000 géneros y 2000 híbridos.
Pasé un día entero explorando este paraíso verde, admirando sus diferentes zonas temáticas: el jardín de las especias, el jardín de los bambúes, el jardín de las palmeras, el jardín de las frangipanis, el jardín de los jengibres, el jardín de los cactus, el jardín de los bonsáis y, por supuesto, el jardín nacional de las orquídeas. Me quedé maravillado por la diversidad y belleza de las plantas, así como por los animales que las habitan: mariposas, pájaros, ardillas, lagartos ¡e incluso varanos!
Lo que más me impresionó fue el respeto y la preservación de la naturaleza en este jardín. Todo está pensado para proteger el medio ambiente y concienciar a los visitantes sobre la importancia de la biodiversidad. De hecho, el jardín botánico de Singapur es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2015.
Te aconsejo visitar este jardín botánico si te gusta la naturaleza y quieres descubrir un aspecto fascinante de la cultura singapurense. Es un lugar que respira paz y serenidad, donde uno puede recargar energías y aprender muchísimo.

Visita al parque Universal Studios
Es un parque dedicado al cine y a las atracciones, con decorados y personajes de películas famosas. Es un plan ideal si te gusta el cine y los parques de atracciones, aunque no es mi caso. Fui porque tuvimos un problema con el alojamiento y encontramos un hotel justo al lado del parque, además de que mi cuñada quería ir en familia. Fue una experiencia agridulce...
El parque es bastante grande y hay muchas cosas que ver y hacer. Puedes pasear por diferentes mundos, como Jurassic Park, Madagascar, Shrek o Transformers. También puedes disfrutar de atracciones como montañas rusas, simuladores o espectáculos.
El problema es que no soy muy fan de este tipo de entretenimiento. Me parece demasiado ruidoso, caro y superficial. No sentí ninguna magia ni emoción al ver los decorados o los personajes. Me aburrí durante la mayoría de las atracciones, salvo en algunas que resultaron más originales o divertidas.
No me arrepiento de haber hecho esta visita, ya que fue una oportunidad para pasar tiempo con mi familia y descubrir algo nuevo. Pero no repetiría y no se lo recomiendo a quienes no sean amantes del cine o de los parques de atracciones. Es un parque que puede gustar a algunos, pero a mí no me convenció.
Paseo por Marina Bay Sands
Si aún no conoces este lugar, ¡te vas a quedar deslumbrado!
El Marina Bay Sands es un complejo hotelero de lujo que domina la bahía de Singapur. Está compuesto por tres torres de 55 plantas conectadas por una inmensa terraza llamada Sands SkyPark. En esta terraza se encuentra la famosa Infinity Pool, una piscina infinita que ofrece una vista panorámica de la ciudad. ¡Es la piscina más alta del mundo, situada a 200 metros de altura!
¡Pero eso no es todo! El Marina Bay Sands también alberga un casino, un museo de arte y ciencia, un centro comercial, un teatro, restaurantes y bares. Es un auténtico paraíso para los amantes del entretenimiento y la cultura. Tuve la suerte de visitar el ArtScience Museum, que ofrece exposiciones interactivas e innovadoras sobre temas variados como la naturaleza, la tecnología o el arte.
El Marina Bay Sands es, sin duda alguna, un símbolo de Singapur, una ciudad moderna y dinámica que no deja de reinventarse.
En conclusión: un destino para ver y volver a ver
En conclusión, pasé una estancia fantástica en esta ciudad dinámica y cosmopolita. Pude descubrir su cultura rica y variada, sus monumentos impresionantes, su deliciosa gastronomía y su ambiente festivo. También aprecié la limpieza, la seguridad y la modernidad de Singapur. Me quedé maravillado con sus jardines futuristas, sus vertiginosos rascacielos, sus parques de atracciones y sus museos interactivos. Conocí a gente cálida y acogedora, que me hizo sentir como en casa. Guardo un recuerdo inolvidable de este viaje y espero volver algún día.
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