Una aerolínea reciente con un crecimiento espectacular
Si antes asociábamos a Qatar con su gas natural, ahora lo hacemos con su aerolínea de renombre internacional. Hablamos, por supuesto, de Qatar Airways. Lanzada en 1997 bajo la dirección de Akbar Al Baker, la compañía ha logrado consolidarse como un referente a pesar de su juventud, como lo demuestran sus 5 estrellas en la clasificación Skytrax y sus 5 premios a la "aerolínea del año" otorgados por la misma agencia en 2011, 2012, 2015, 2017 y 2019.
Hablando de récords, Qatar Airways puede presumir de haber experimentado el crecimiento más rápido en la historia de la aviación civil durante el periodo 1997-2017. Su flota pasó de tan solo 4 aviones en 1997 a más de 220 en la actualidad.
Estrategia de desarrollo ambiciosa y una calidad de servicio destacada
Estos resultados espectaculares se explican principalmente por:
- el apoyo constante del Estado catarí;
- el mantenimiento de una flota reciente, con una edad media de los aparatos de 6,8 años y equipados con la tecnología más moderna;
- una estrategia de marketing audaz centrada en el deporte, con inversiones en fútbol y Fórmula E;
- el desarrollo continuo de su aeropuerto HIA en Doha. De hecho, la calidad de sus infraestructuras y su constante modernización le valieron pasar del puesto 75 al 5º lugar en la clasificación Skytrax en 2018;
- por último, unas clases First y Business entre las más cómodas e innovadoras del mercado. La clase turista tampoco se queda atrás, ya que ofrece servicios excepcionales que suelen reservarse para la clase ejecutiva en otras aerolíneas tradicionales.
Por supuesto, este nivel de prestigio y calidad requiere un presupuesto acorde, pero para Qatar Airways se trata de elevar la experiencia del viajero antes de aterrizar en cualquiera de los 6 continentes a los que llega la compañía.
Qatar Airways, junto con Etihad Airways, están entre las mejores compañías del momento. Sus aviones son muy modernos y supercómodos. Proporcionan mantas de verdad, no trozos de tela como otras. Las comidas son abundantes. Son generosos con las bebidas (y no me refiero al alcohol), sino al té, café y refrescos. Las azafatas están pendientes de todo y mis vuelos siempre han ido muy bien. ¡Bravo!