El origen: las ofertas de última hora
La última hora es la seña de identidad, o más bien la idea brillante, desde la que partieron dos emprendedores ingleses, Martha Lane Fox y Brent Hoberman, para fundar en 1998 uno de los primeros sitios web en explotar el concepto de vacaciones promocionales de último minuto: Lastminute.com, un nombre que lo dice todo.
El principio es sencillo: ofrecer al público a precios reducidos los inventarios no vendidos de profesionales del turismo en el sector de los viajes y el ocio. Eso sí, con una condición. El cliente debe reservar muy tarde y disfrutar del riesgo, ya que la demanda suele ser muy alta para un número limitado de plazas.
Si eres de los que viaja de forma improvisada o te cuesta organizarte con antelación, Lastminute.com sigue siendo la solución ideal a la hora de reservar un billete de avión, un hotel, un circuito, un paquete de tren más hotel, una escapada de talasoterapia o esquí, por mencionar solo algunos ejemplos de la gran cantidad de ofertas que ofrece la plataforma.
Un catálogo que ya no es solo para improvisados
Sin embargo, la marca no se limita a ese tipo de clientela. También se dirige a viajeros más organizados y previsores con sus estancias preempaquetadas o a medida, donde todo está previsto y resuelto con antelación. Además, apunta a parejas aventureras que quieren dejarse sorprender con la fórmula Top secret. Se trata de una modalidad romántica que ofrece descuentos de entre el 10 y el 30 por ciento, donde el nombre del hotel solo se revela al cliente una vez validada la reserva. Es cuestión de tomarlo o dejarlo.
Algo es seguro: cualquier perfil de viajero puede encontrar hoy lo que busca en esta marca europea de espíritu vanguardista.

El sitio Lastminute.com ofrece ofertas realmente muy interesantes. Aunque siempre hay varias estancias disponibles, puede resultar complicado reservar. De hecho, las fechas no son muy flexibles. Esto requiere tener una gran disponibilidad, lo cual no siempre es sencillo. Si puedes irte de vacaciones cuando te apetece, entonces ni lo dudes.