Honestamente, no le veo mucho interés a una visita así, a menos que seas un apasionado del tema. Es... ruidoso. Normal. Al menos al final te haces una idea vaga de cómo fabricaron tu coche. En mi opin…
Honestamente, no le veo mucho interés a una visita así, a menos que seas un apasionado del tema. Es... ruidoso. Normal. Al menos al final te haces una idea vaga de cómo fabricaron tu coche. En mi opinión, lo más interesante llega después de la visita a la fábrica propiamente dicha: te llevan a un museo donde puedes ver casi todos los modelos producidos por Opel desde la creación de la marca.
Aun así, veo dos puntos positivos en la visita que hice: el guía, que fue muy simpático (sabía muchos idiomas y hablaba con gusto sobre su aprendizaje, así que para todos los aspirantes a lingüistas charlar con él es enriquecedor), y el momento en que nos dejaron divertirnos en el hall de exposición. Imaginaos a unos niños en medio de decenas de coches. Sí, como era de esperar, uno de ellos jugó a encerrarse en un maletero. Nos reímos muchísimo...
Por estas pocas razones, recomiendo que os paséis si estáis por la zona. Siempre se encuentra algo con lo que divertirse si se busca bien.