#1 Basílica de Nuestra Señora de la Guarda
Dominando Marsella desde lo alto de su colina, la Basílica de Nuestra Señora de la Guarda es un icono coronado por una gran estatua de la Virgen. Su arquitectura romano-bizantina, sus mosaicos y exvotos marinos ofrecen una visita única. Es el mirador perfecto para contemplar la ciudad, accesible tras una subida exigente o en transporte público.