Para mí, esta actividad sigue siendo algo más bien reservado para turistas. De hecho, nunca la había hecho antes de elegirla para que unos amigos estadounidenses descubrieran París. En cuanto el barco…
Para mí, esta actividad sigue siendo algo más bien reservado para turistas. De hecho, nunca la había hecho antes de elegirla para que unos amigos estadounidenses descubrieran París. En cuanto el barco atraca, se vacía y se vuelve a llenar. Por desgracia, es un poco una fábrica. Lo mismo ocurre una vez a bordo, donde hay que pelearse para mantener la vista sobre los monumentos. De verdad no les aconsejo sentarse en los bancos del centro de la terraza, como hice yo, porque enseguida dejarán de ver nada. Si quieren estar arriba, pónganse de pie junto a una barandilla.
La experiencia de navegación es agradable, pero si ya conocen bien París, el crucero diurno no aporta gran cosa. Es mejor ir p…
Ver la reseña completa